El «undokai»: el gran día del deporte en las escuelas japonesas

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Si hay un día que marca el calendario escolar japonés, es el día del undokai (運動会), el gran festival deportivo de la escuela.

Imaginad un colegio entero dividido en dos equipos, el rojo y el blanco, compitiendo durante toda una mañana en carreras, bailes y juegos, mientras las familias animan desde las gradas. No es una clase de educación física: es un acontecimiento.

Para los niños a los que se les da bien el deporte, es un día esperado con ilusión. Pero seamos honestos: para los niños a los que el deporte no se les da tan bien, el undokai puede ser también una jornada que se afronta con cierta inquietud. Como en todo, hay quien lo vive con emoción y quien lo vive con nervios. Hoy os cuento en qué consiste este día tan especial, con sus luces y sus matices.

¿Qué es el undokai?

El undokai es un festival deportivo en el que participa toda la escuela. Se celebra una vez al año, normalmente en mayo o en octubre, según el colegio. Durante toda la jornada, los alumnos compiten en distintas pruebas, divididas tradicionalmente en dos equipos: el rojo (aka) y el blanco (shiro).

Es un evento con mucha preparación detrás: durante las semanas previas, los niños ensayan los bailes y las coreografías durante las clases de educación física. El día del undokai, el patio del colegio se llena de banderas, música y familias.

Un apunte sobre los tiempos que cambian: cuando yo era niña, el undokai duraba todo el día y llevábamos bento (fiambrera) para comer en familia en el descanso. Hoy, por precaución ante el calor y el riesgo de golpes de calor, muchos colegios celebran el undokai solo por la mañana. Los tiempos cambian, pero la emoción sigue intacta.

¿Qué pruebas hay?

Las pruebas varían según la edad de los niños. Os cuento cómo es en el colegio de mis hijos.

Para los más pequeños:

  • Carrera de 50 metros
  • Tamaire: un juego en el que los niños lanzan pequeñas bolsitas para meterlas en una cesta alta. Gana el equipo que mete más. Es muy divertido y caótico.
  • Bailes y comba (saltar a la cuerda)
  • Carrera de relevos con los alumnos seleccionados

Para los mayores:

  • Carrera de 100 metros
  • Mukade kyoso (carrera del ciempiés): varios niños se colocan en fila, se atan las piernas entre sí y tienen que correr juntos como si fueran un ciempiés. Si uno pierde el ritmo, todos caen. Requiere coordinación y mucha compenetración.
  • Soran Bushi: una danza tradicional que merece su propia explicación (ahora os cuento)
  • Carrera de relevos con los seleccionados

Hay pruebas individuales, como las carreras, y pruebas de equipo, como el tamaire. Esta mezcla hace que cada niño tenga su momento de brillar, pero también que aprendan a colaborar.

Los momentos más emocionantes: Soran Bushi y el jeer de los equipos

Hay dos momentos del undokai que, como madre, me emocionan especialmente.

El Soran Bushi
Es una danza grupal basada en una antigua canción de pescadores del norte de Japón. Los movimientos imitan el trabajo de tirar de las redes y recoger la pesca: son enérgicos, potentes y muy coordinados. Cuando ves a todos los niños mayores bailándolo juntos, con esa fuerza y esa precisión, es imposible no emocionarse. Para mí, es la prueba donde más se nota cuánto han crecido los niños.

El ouen gassen (batalla de ánimos)
Cada equipo, el rojo y el blanco, tiene su grupo de animadores (ouendan), formado por alumnos voluntarios. Durante el undokai se enfrentan en una «batalla» de cánticos y coreografías para animar a los suyos. Ver a los niños liderar, gritar con todas sus fuerzas y organizar a sus compañeros es otro momento en el que se percibe su crecimiento y su capacidad de trabajar juntos.

¿Cómo participan las familias?

Aquí también las cosas han cambiado con el tiempo. En el colegio de mis hijos, hoy en día los padres vamos principalmente a animar. No hay competiciones para padres ni grandes tareas de organización: nuestro papel es apoyar y disfrutar viendo a nuestros hijos.

Cuando mis hijos estaban en la guardería, en cambio, había pruebas conjuntas de padres e hijos, y eran divertidísimas: se creaba un ambiente estupendo. En primaria, esa parte prácticamente desaparece y los protagonistas son solo los niños.

En los undokai de día completo (como los de antes, o los de algunos colegios todavía), la fiambrera es una parte esencial del día: la familia come junta en el descanso del mediodía. Si os pica la curiosidad por saber cómo es un bento japonés de verdad, os lo cuento en este artículo.

¿Qué aprenden los niños con el undokai?

El undokai no va solo de ganar o perder. De hecho, creo que lo de menos es qué equipo gana, el rojo o el blanco.

Lo que de verdad aprenden los niños es a esforzarse por algo común. Durante semanas ensayan juntos los bailes, practican los relevos, preparan los cánticos de ánimo. El día del undokai, todo ese esfuerzo compartido cobra sentido.

Las pruebas individuales, como las carreras, enseñan a dar lo mejor de uno mismo. Las pruebas de equipo, como el tamaire o el Soran Bushi, enseñan que hay cosas que solo se consiguen juntos. Y el hecho de que participe toda la escuela, de los más pequeños a los mayores, crea un sentido de comunidad difícil de explicar con palabras.

Un día para recordar

El undokai es uno de esos recuerdos que casi todos los japoneses guardamos de la infancia: el nerviosismo antes de la carrera, el orgullo de bailar el Soran Bushi, los gritos de ánimo, el cansancio feliz al final de la mañana.

Como padres, cada undokai es una oportunidad de ver cuánto han crecido nuestros hijos en un año. No en centímetros, sino en confianza, en compañerismo, en capacidad de esforzarse por los demás. Y eso, sinceramente, emociona más que cualquier medalla.

¿Existe algo parecido en los colegios de vuestro país? ¿Os habría gustado bailar el Soran Bushi de pequeños? ¡Contádmelo en los comentarios!

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