8 preguntas sobre el onsen japonés (que quizás te dé vergüenza preguntar)

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El onsen (baño termal japonés) es una de las experiencias que más curiosidad despierta entre quienes visitan Japón. Pero también genera muchas dudas e, incluso, algo de vergüenza: ¿hay que desnudarse del todo? ¿Qué hago con la toalla? ¿Y si tengo un tatuaje?

Tranquilos: es completamente normal tener estas preguntas. Así que hoy voy a responder, de forma directa y sincera, las ocho dudas más habituales sobre el onsen. Con un poco de información, descubriréis que no hay nada que temer y mucho que disfrutar.

1. ¿Qué diferencia hay entre un onsen y un sento?

Buena pregunta para empezar, porque se confunden a menudo. Un onsen (温泉) usa agua termal natural, procedente de fuentes volcánicas y rica en minerales. Un sento (銭湯) es un baño público de barrio que usa agua corriente calentada, sin ese origen termal.

También existen los higaeri onsen, instalaciones de baño termal para ir a pasar el día sin alojarte. Son muy populares entre los japoneses, y yo misma los uso a menudo, como os contaré más adelante.

2. ¿Hay que estar completamente desnudo?

Sí. Y sé que esta es la pregunta que más frena a mucha gente. En el onsen se entra completamente desnudo, sin bañador. No se permite ningún tipo de traje de baño.

Puede parecer intimidante al principio, pero hay algo liberador en ello: todo el mundo está igual, nadie mira a nadie, y en pocos minutos deja de resultar incómodo. Forma parte de la experiencia.

3. ¿Hombres y mujeres se bañan juntos?

No, salvo rarísimas excepciones. Los baños están separados por sexos: una zona para hombres y otra para mujeres, cada una con su entrada (cortina azul para ellos, roja para ellas, normalmente).

Os cuento mi caso: cuando voy a visitar a la familia de mi marido, que vive en una zona rural, es habitual que vayamos todos juntos al higaeri onsen, casi como quien va a darse un baño a casa. Al llegar, nos separamos —los hombres por un lado, las mujeres por otro— y nos reencontramos al salir. Para mí, ir al onsen en familia es casi un acto de convivencia, una forma de pasar tiempo juntos.

4. ¿Qué tengo que hacer antes de entrar al agua?

Esto es lo más importante de todo: hay que lavarse el cuerpo a fondo ANTES de entrar en la bañera común.

En la zona de baño hay duchas con taburetes. Te sientas, te enjabonas, te aclaras bien y solo entonces entras al agua termal. El agua de la bañera es para relajarse, no para lavarse: por eso todos entran ya limpios. Es una cuestión de higiene y de respeto hacia los demás.

5. ¿Para qué sirve la toalla pequeña?

En el onsen se usan dos toallas: una grande, que dejas en el vestuario para secarte al salir, y una pequeña, que llevas contigo a la zona de baño.

La toalla pequeña sirve para lavarte y para taparte un poco mientras caminas, si te sientes más cómodo. Pero hay una regla importante: la toalla NO se mete en el agua. La mayoría de la gente la deja a un lado o la coloca, doblada, sobre su cabeza mientras se baña. Es una imagen muy típica del onsen.

6. ¿Puedo entrar si tengo tatuajes?

Aquí viene la parte que, como japonesa, me da un poco de pena reconocer: en muchos onsen todavía no se permite la entrada a personas con tatuajes.

El motivo es histórico (en Japón los tatuajes se asociaban tradicionalmente a ciertos grupos), pero creo sinceramente que es una norma anticuada. Con los tiempos que corren y la cantidad de visitantes extranjeros que quieren disfrutar del onsen, ojalá se flexibilice en todo el país. Mientras tanto, mi consejo práctico: si tienes tatuajes, busca onsen que indiquen «tattoo friendly», o infórmate antes de ir. Cada vez hay más opciones, y también existen parches para cubrir tatuajes pequeños.

7. ¿Qué tiene de especial un onsen al aire libre?

El rotenburo (baño termal al aire libre) es, para mí, lo mejor de la experiencia. Imaginad estar sumergidos en agua caliente mientras contempláis un paisaje de montañas. Esa combinación de calor, aire fresco y naturaleza produce una sensación de relax difícil de describir. Los onsen con vistas a la montaña son especialmente reconfortantes.

Además, muchas instalaciones cuentan también con sauna, así que podéis alternar entre el baño termal, el aire libre y la sauna. Una tarde completa de relax.

8. ¿Y qué se hace al salir del baño?

¡Esta es mi parte favorita! Después del baño, el cuerpo está caliente y relajado, y apetece una bebida fresca. En mi familia, la rutina es siempre la misma: al salir, compramos un refresco (o un café con leche frío) y esperamos a que el resto del grupo termine, charlando tranquilamente. Ese momento posterior al baño es casi tan agradable como el baño en sí.

Y un último apunte: aunque estéis alojados en un hotel con su propio baño, merece mucho la pena visitar un onsen de verdad. El espacio es amplio, hay distintos tipos de baño y la experiencia no tiene nada que ver con una bañera de habitación. Muchos japoneses, estando de viaje, prefieren ir a un onsen antes que usar el baño pequeño del hotel.

En resumen: el onsen es para disfrutar, no para temer

Si habéis llegado hasta aquí, ya sabéis más sobre el onsen que la mayoría de los turistas. Y espero haberos quitado el miedo: más allá de las normas, el onsen es un lugar para relajarse, desconectar y, muchas veces, compartir un rato con la familia o los amigos.

En Japón, el baño no es solo cuestión de higiene. Es un momento para parar, respirar y cuidarse. Si visitáis Japón, os animo de corazón a probarlo al menos una vez. Puede que, como me pasa a mí, acabe convirtiéndose en uno de vuestros momentos favoritos del viaje.

¿Os atreveríais a probar un onsen? ¿Hay alguna otra duda que os gustaría preguntar? ¡Os leo en los comentarios!

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